Ummmm, un iogur pensante, que original, no? :P

viernes, octubre 22, 2004

Cómeme tó lo negroooo

"Y porque somo blancos?", le preguntó el imberbe-iogur a mamá-iogur.

"Pues mira, hijo, porque nos hicieron de la leche...", respondió ella.

"Pero si tuvieramos leche, no pasaríamos por las penurias que solemos pasar. Todo el día encerrados, al antojo de quien nos quiera coger. Es absurdo!", respondió el imberbe, exaltado.

Después de un rato de estar meditando, ésta respondió:
"Tienes toda la razón, hijo. Si por nuestro estilo de vida fuera, deberíamos de ser negros como el carbón. Supongo que cuando nos creó, pensó en nosotros como seres sumisos a sus deseos, como esclavos de sus ilusiones, y en ningun momento pensó en nuestra felicidad. Si por ello fuera, deberíamos de ser tiznados, pero aun no llego a comprender porqué nuestro amo, no nos dió el aspecto quenos merecemos."

A lo que el niño-iogur añadió: "Mamá, creó que el que nos inventó es racista! Eso, o es alguien que empezó siendo negro y ahora es blanco, o sus ideas se han emblanquecido con el paso del tiempo", justificó el iogurcín. "Seguro que al principio nos veía como a iguales, y con el paso del tiempo, se fué corrompiendo, y nos degradó a lo que somos ahora, simples trozos de plástico con insípido contenido. Además, seguro que un iogur negro tendría mucha más salida que uno blanco. Lo exótico siempre ha triumfado".

"Ay, hijito, creo que se te empieza a contagiar la visión mercantilista de tu señor. Empiezas a tener ideas, y eso, dudo mucho que le guste. Lo mejor será que te vayas a tu rincón castigado, por los siglos de los siglos, hasta que te empieze a salir moho. He dicho!".

A lo que el iogurcín se fué apenado a ese rincón húmedo y frío, y siguió pensando en las oportunidades de negocio que se le podían presentar. Empezaba a pensar en abrir franquicias de iogures negros en todo el mundo... Se haría rico, como su amo.

miércoles, octubre 20, 2004

Inventando iogures ...

Los hay de sabores y naturales, con y sin trocitos, líquidos, espesos y congelados, con y sin bifidus... en definitiva, una gran variedad para todos los gustos, tamaños y bolsillos.
Variedades creadas por mentes calenturientas, que desean ser el centro de atención. Y es que a quien se le habría ocurrido meter trozos de fruta a un iogur, sin saber a que sabía?
Los inventores, está claro, son los peores seres de este mundo. Peores, no en el término peyorativo de la palabra, sino en el sentido friki del término.
Porque claro, uno puede pensar, a que sabrá si le meto esto a aquello? Y si lo congelo, y le pongo un poco de bifidus, o vamos a buscar a una abuela pérdida por grecia, le pedimos "prestada" su receta, y a producir como cosacos.
Pero una cosa es inventarlo, y la otra cosa muy diferente es probarlo.
Hagamos un minuto de silencio por los probadores anónimos de iogures. Miles de ellos han fallecido en acto de servicio y muchos otros siguen reposando en sus camas, recuperándose de los intentos de encontrar el iogur ideal.
Seguro que muchos de ellos se han pasado días en el lavabo acordándose de las madres de los inventores, e inundando nuestras apreciadas cloacas de las más destructibles mezclas creadas por los hombres (solo faltaba mezclarlas con heces para convertirlas en material radioactivo :).

martes, octubre 19, 2004

Ha nacido un iogur!

Y ese día empezó a amanecer. Todo era desolación a su alrededor. Y decidió que el mundo tenía que cambiar, tenía que hacer algo nuevo. Algo que le motivase vivir, y disfrutar de su pésima vida en su despacho, ínfimo y triste donde los hubiera.
Y cuando menos esperaba remediar esa situación, encontró la solución.
Crearía un nuevo liquido, que acabaría con los sollozos de los niños, las quejas de los adult(er)os y de los abuelos, y alegraría la vida a todo el mundo.
Y en medio de semejante euforia, le dedicó un hermoso verso para que quedara en la memoria de las generaciones futuras:

Amargo al natural,
dulce con condimento,
salido de la nevera,
te como tó lo de dentro!